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QUIENES SOMOS

SOMOS OPTICA PIRIS

HISTORIA

ÓPTICA PIRIS fue fundada en Cullera en el año 1923 por Ernesto Piris Naya.

Durante 4 generaciones de ópticos, el principal objetivo ha sido cuidar y mejorar la visión y audición de nuestros pacientes, con el fin de conseguir su máxima satisfacción.

Ernesto fué uno de los pioneros de nuestra profesión en España. Su labor se extendió más allá de nuestra ciudad, a otras poblaciones próximas.

Fue reconocida y muy valorada su profesionalidad en una época en la que
los conocimientos teóricos y la instrumentación eran muy limitados y precarios.

Formó en la profesión a su hijo, Ernesto Piris Pellicer, quien continuó con su labor, destacando de un modo muy relevante entre los ópticos de su época.

Su espíritu autodidacta y su inquietud por conocer y dominar la optometría lo llevaron, junto con un grupo reducido de ópticos valencianos, a desmarcarse del resto de compañeros de profesión.

No se querían conformar con dispensar las recetas que los oftalmólogos prescribían
a sus pacientes, sino que quisieron ser ellos mismos los que realizaran el examen visual
y así poder determinar la prescripción necesaria para corregir los distintos defectos visuales.

Obtuvo su titulación de “Óptica de Anteojería” en el instituto Daza de Valdés de Madrid
en el año 1972, reconocimiento oficial tan merecido por su labor profesional desempeñada muchos años antes de que se otorgara esta acreditación.

Desde que inició su andadura profesional estuvo a la vanguardia, tanto en las técnicas como en los instrumentos que la evolución tecnológica ofrecía para la exploración,
medida y diagnóstico de las distintas ametropías y patologías oculares.

Adquirió el primer tonómetro de aire que llegó a España de la empresa American Optical, con el cual ya podía medir la presión intraocular sin que hubiera contacto con el ojo.
Esto supuso un avance muy importante en la detección del glaucoma.

También adquirió el primer “photocentron de Essilor”, instrumento que permitía
la toma de medidas oculares, consiguiendo así mayor precisión en el centrado
y montaje de las lentes.

Y así fue ampliando sucesivamente el equipamiento de su óptica, incorporando siempre
los últimos avances tecnológicos.

Habría que destacar también su carácter tremendamente afable, extrovertido, con un gran sentido del humor.

Obtuvo el reconocimiento no sólo en el sector óptico y oftalmológico, sino también
de sus pacientes, tanto en el aspecto profesional como a nivel personal.

A su vez nos formó en esta profesión a sus dos hijos, Ernest y Carles Piris Perales,
desde muy temprana edad.

Nos inculcó los valores y la filosofía que diferencia a esta familia de ópticos, que perdura a lo largo de sus 4 generaciones.

Ambos obtuvimos nuestras titulaciones universitarias en Madrid. Y con toda la experiencia anterior y posterior a estas diplomaturas, continuamos trabajando junto a nuestro padre y maestro, en la óptica de Cullera en la plaza de la Libertad nº6.

Nuestro padre nos enseñó desde nuestra infancia el montaje de las lentes en las gafas
y demás tareas de taller, de modo artesanal, manual, como se hacía en aquella época. Posteriormente nos inició en contactología y optometría.

En 1987 trasladamos nuestras instalaciones a Plaza de la Virgen nº31, ampliándolas
de 105 m2 a 350 m2, con 4 gabinetes optométricos totalmente equipados, donde
aún continuamos actualmente.

Al fallecer nuestro padre en 1994, continuamos con la gestión de esta óptica.

En el año 2000 la reformamos totalmente.

En el año 2001 inauguramos una segunda óptica en la localidad de Favara,
y al año siguiente, en 2002, la tercera en la localidad de Benifaió.

A partir del año 2009 se incorporó mi hija, Lorena Piris Mogort, fiel discípula del método
de trabajo familiar, alcanzándose así la 4ª generación de ópticos en la familia.

Al finalizar su titulación de Óptica y Optometría, completó su formación con la titulación superior de Técnico en Audioprótesis, mejorando ostensiblemente el departamento
de audiología de nuestra óptica. Se especializó en optometría pediátrica y terapia visual.

En 2012 Carles y yo decidimos separar profesionalmente nuestras andaduras.
A partir de ese año se incorpora Lorena a las funciones de gestión de la óptica junto a mí, aportando iniciativas muy enriquecedoras e impulsando aún más la trayectoria de la óptica.

En el año 2015 reformamos nuevamente el establecimiento de Cullera, dándole un aspecto mucho más moderno y atractivo.

En este resumen de la historia profesional de mi familia me gustaría destacar los motivos que justifican la permanencia de nuestra óptica a lo largo de estos casi 100 años:
Han sido priorizar  la profesionalidad, el rigor, el alto nivel de exigencia en nuestros servicios y sobretodo el amor a nuestra profesión.

Cada día seguimos creciendo y actualizando con nuevas técnicas e instrumentos,
todo con un único fin, el mismo que perseguimos desde 1923: la mayor satisfacción
de nuestros clientes.

Por que nos gusta lo que hacemos

Por que sentimos pasión por nuestro oficio

Por que somos diferentes

Por que somos Óptica Piris

 

 

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